divendres, 2 de maig del 2014

Frankie se encuentra con Doraemon

Franike, triste, sale de casa de Sidney. Tenía ganas de chillar pero no podía porque había mucha gente en la calle. Le daba vergüenza. Sin saber que hacer, se echo a correr. No sabía dónde iba. Ni si quiera sabía porqué corría de esa manera.

Llegó a un parque de niños. No había ni una sola persona. Parecía un parque abandonado, como en las películas. Se sentó en un banco. Frankie tenía sueños, así que sin darse cuenta se durmió.

Al cabo de dos horas se despertó sobresaltado. Miró al frente, veía que un figura azul se acostaba hacia él. El chaval se asusto. Pero cuando miró fijamente, vio que era un personaje que amaba. Que de pequeño siempre lo veía en la tele. Frankie se puso muy contento. Era Doraemon.
- He venido desde el futuro para ayudarte- dijo Doraemon contento.
-¡Pensaba que no eras real!- dijo Frankie sorprendido.
- Todos lo piensan. En mi mundo está prohibido que los humanos sepan la existencia de los robots del futuro.
- Pero hay una cosa que no entiendo. ¿Porqué me quieres ayudar?
- Porque los niños de tu edad no tienen que preocuparse por tantas cosas. Y en eso te ayudare.

Los dos se sentaron en un banco. Después de una larga conversación llegaba la hora de la verdad. Doraemon como siempre en sus series, sacó un aparato mágico.
- ¡El tranquilator! Este aparato te servirá para quitarte las preocupaciones de encima. Solo tienes que pegar esta pegatina en tu espalda y ya te podrás olvidar de los problemas.
-¡Anda! ¿Pero estás seguro que funciona?

-Nunca, ningún aparato me ha fallado así que estate seguro que va ha funcionar.



Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada